¿Cómo queremos que sea pasear por Málaga, trabajar aquí, vivir en esta ciudad o visitarla? Es la pregunta con la que arranca el ciclo de pensamiento artístico ‘Málaga. Equilibrios’, que comienza el próximo viernes 29 de abril y en el que seis artistas vinculados a Málaga imaginarán cómo sería una ciudad más vivible. Organizado por el Museo Carmen Thyssen Málaga en colaboración con la Fundación General de la Universidad de Málaga, la iniciativa persigue cuestionar y repensar el modelo de ciudad desde la perspectiva de la reflexión artística, a través de las creaciones y la conversación con artistas de campos tan variados como la creación visual, la poesía, el dibujo, la pintura, la interpretación o la fotografía.
Así, a lo largo de los próximos seis meses los artistas Elo Vega, Beatriz Ros, Pepo Pérez, Chema Cobo y el colectivo Dos Bengalas, conformado por Alessandra García y Violeta Niebla, presentarán en el marco de la pinacoteca malagueña sus propuestas de ciudad, con producciones originales creadas para cada sesión, acompañados por el profesor de la Universidad de Málaga Sebastián Escámez, quien ha ideado el ciclo en colaboración con Eva Sanguino, responsable de Educación y Acción Cultural del Museo Carmen Thyssen Málaga.
“Queremos reconsiderar todas las posibilidades de Málaga sin desechar ninguna, siendo razonables, pero sin despreciar lo que a día de hoy nos parece un disparate. Este planteamiento está en consonancia con lo que hacen los artistas: la manera de razonar propia del arte es simultanear opciones, más que elegir entre ellas. Por eso, hemos propuesto a seis artistas una creación sobre qué supondría una Málaga más vivible, y será a partir de ahí y volviendo ahí que hablemos del asunto”, explica Escámez, que presenta y dirige el ciclo de charlas ‘Reinventando la vida en común’, organizado por la Fundación General de la UMA y antes coordinaba y presentaba en La Térmica los ciclos ‘Reivindicaciones de la quietud’, ‘A morir también se aprende’ y ‘Espiritualidades’.
A partir del lunes de Pascua, se silencian en toda España las bandas y tambores que durante al menos unos días han apagado el fragor de las batallas políticas con las que nos fustigan diariamente los medios de comunicación, aunque no han podido hacerlo con los tambores de guerra que siguen inundando de terror y muerte las calles y ciudades del masacrado pueblo ucraniano dispuesto a una defensa numantina de su libertad frente al invasor ruso.
Con ese mismo espíritu nos toca a los españoles defendernos de un gobierno que invade nuestras libertades con una nueva Ley de educación que en su desarrollo, además de perseguir un adoctrinamiento indecente en la nueva religión civil del Estado, pretende rebajar el nivel cultural e intelectual de nuestra sociedad.
El objetivo no es otro que impregnar las aulas públicas de una ideología de género que desnaturaliza obsesivamente las relaciones personales y familiares, al mismo tiempo que persigue eliminar o degradar algunas de las ciencias humanísticas, base y fundamento de nuestra civilización occidental, como son la filosofía o la religión y lo que es peor aún, devaluar y desmotivar el esfuerzo de los alumnos para el aprendizaje y estudio, igualando méritos y deméritos para superar los cursos.
Pero es que además el olor a incienso que nos ha inundado durante las procesiones ha dado paso al olor a corrupción con el que Sánchez y sus grupos mediáticos pretenden inútilmente enrarecer el aire de Madrid y de toda España, utilizando la compra de mascarillas por el Ayuntamiento, en un enésimo ataque para doblegar políticamente a la ciudad y a la Comunidad acosando a sus dos máximos y temidos regidores, Almeida y Ayuso. Vano intento que a buen seguro se le revertirá como un boomerang.
Pero aún es más grave y preocupante lo que está ocurriendo en nuestras relaciones internacionales y más concretamente con Marruecos. Sánchez ha sobrepasado todos los límites de la normal actuación entre Estados que tienen intereses comunes, aunque a veces sean contrapuestos por razones políticas o de vecindad fronteriza. Escribir una carta personal al Rey alauita Mohamed VI, como si de un particular se tratara, resulta hasta grotesco. ¿La conocía también nuestro Rey?
Con esa vanidosa incompetencia ha comprometido, con desconocimiento de su propio gobierno y el rechazo del Congreso de los Diputados, la postura del Estado español ante un enconado problema como es el del Sahara, lo que sin duda tiene ya graves consecuencias para nuestras importantes relaciones con Argelia, nuestro principal proveedor de gas y también para Ceuta y Melilla fronteras terrestres de la UE, que sufren permanentemente el acoso humano y comercial de Marruecos.
Abrir los ojos es mirar el horror de la guerra en el oscurantismo moderno de una sociedad inteligente, pero a su vez tan ignorante; así quedará registrado este escrito para la historia.
Hoy en América Latina somos observadores pasivos en medio de un infinito silencio, acostumbrados a una violencia interminable, eterna, permanente y fúnebre. El holocausto digital ha convertido la ficción en realidad.
Sobre París dormido se extendía el olor a sangre de Ucrania que llegaba por los bombardeos inclementes a tan solo dos horas de vuelo de la ciudad luz. No hay justificación geopolítica, económica, cultural ni siquiera histórica para la crueldad de la guerra.
Mujeres, niños y ancianos: ahora pienso en la innecesaria muerte de inocentes olvidados en fosas comunes. Treinta y siete días han bastado para destruir ciudades enteras.
Vladímir Putin, el oscuro y provocador presidente de Rusia, nació en San Petersburgo en 1952, la majestuosa ciudad que fue la capital imperial por dos siglos fundada en 1703 por Pedro el Grande. Sin embargo, hoy yo lo contaría de otra forma. Diría que es la ciudad que mal trajo a la luz a este presidente.
La arquitectura del barroco es ahora vegetal, los colores se han sepultado en el infierno de la guerra que viven ciudades como Mariúpol, Lebedin, Malin y Borispol. La OTAN, además de enviar armas a los mercenarios ucranianos para alimentar el conflicto, poco o nada ha hecho por los refugiados que, en muchos casos, son víctimas de mafias de trata de personas en Polonia o Rumania.
Es cuestionable el rol de la Organización de Naciones Unidas ante la inclemente masacre de la población civil ucraniana. La narrativa mediática se enfocó en el hambre expansionista de Rusia, los bombardeos y la crueldad. Sin embargo, no cuestiona la indiferencia colectiva de los gobiernos que además de un pronunciamiento se han mantenido al margen, sumergidos en un silencio cómplice del exterminio de un país del tamaño de Colombia en población y territorio.
Pensando en lo anterior, observando columnas y opiniones de expertos en política exterior, considero que no existe una correcta contextualización de lo que sucede realmente bajo el cielo de Kiev. No solo se ha vulnerado la libertad de prensa por parte de los países en conflicto, sino que los medios y las redes sociales han sido utilizados como herramientas de guerra para desinformar.
Ante la ausencia de la ONU, el Centro de Gestión de Crisis y Apoyo (CDCS) del Ministerio para Europa y de Asuntos Exteriores actúa para ayudar a las víctimas y los refugiados; pero esto no es suficiente, antes de la guerra de Rusia y Ucrania los centros de refugiados ya estaban colapsados.
Centros de acogida como el de Ter Apel en Holanda experimentaron crisis al punto de que un refugiado de Irak se suicidó. Esto por el modelo establecido que no permitía la incorporación de los migrantes en la cultura holandesa.
Este centro de refugiados es una aldea a tres horas en tren de Ámsterdam donde los refugiados viven con control policial completamente aislados en una de las prisiones de la segunda guerra mundial que fue adaptada para tal fin.
En este sentido quiero cuestionar la política social de Europa y su doble moral para atender a las víctimas de la guerra en Ucrania. Creo que antes de la vida de los ucranianos el interés principal de Europa es salvaguardar el gas que necesita para el invierno.
Cuando tuve la oportunidad de conocer los centros de refugiados en Holanda, Alemania y España comprendí que, si bien los migrantes reciben un trato humanitario que supera al que pueda brindar cualquier país de Latinoamérica, ha sido el continente europeo quien ha participado en muchas de las guerras, invasiones y en la explotación permanente de los países mal llamados tercermundistas. Es decir, el que reza y peca empata. Esta es la lógica que encontré para comprender la política social europea para refugiados.
Es por lo anterior que me salgo de la línea narrativa de los medios de comunicación para narrar la guerra de otra manera, respirarla, vivirla, sentirla y llorarla como deberíamos hacerlo todos los seres humanos. No existe ninguna justificación para soportar lo insoportable, no cabe duda que ¡es el diablo quien empuña los hilos que nos mueve! Putin, Volodímir Zelenski, Biden y la OTAN empuñan los hilos y nos mueven desde los medios de comunicación que cada vez son menos humanos.
Mientras el sector financiero mira con preocupación al desarrollo de los acontecimientos en Ucrania, y la economía mundial está pendiente de la evolución de la inflación, las empresas siguen trabajando para su crecimiento y buscando vías de financiación para hacerlo. Desde Marbella, DEXTER Global Finance, gestor e intermediario financiero, está funcionando como un gran pulmón para dar viabilidad a proyectos en marcha, muchos de ellos en la ciudad y en toda la costa malagueña. Hablamos con la CEO de la compañía, Yeidy Ramírez.
– ¿Cuál es su visión sobre la marcha de la economía tras este primer trimestre de 2022?
– No es fácil saber hasta qué punto nos hemos recuperado de las secuelas de la pandemia del covid-19. Esto a nivel global. Por sectores, el de la promoción y la construcción inmobiliaria se vuelve a revelar como fundamental para calibrar las fortalezas de la economía mundial, y desde luego de la española. Y éste es un área en el que estamos entrando con mucha fuerza en financiación y hay una tendencia notable de progreso.
– Dentro de las palancas para el crecimiento de las empresas, la financiación alternativa, con capital privado, está dando un gran impulso los últimos años…
Yeidy Ramírez, CEO DEXTER Global Finance.
– En efecto. Está creciendo en España como un recurso y una opción para los empresarios, más allá de la banca tradicional. Y no debería ser nada extraño, puesto que lo que estamos haciendo es situarnos en niveles más cercanos a los del entorno europeo o de Estados Unidos, donde ese capital privado tiene un papel absolutamente protagonista.
– Dice usted que este 2022 está llamado a ser un gran año en inmobiliario…
– Fíjese, y empezando por lo más cercano, Málaga capital y toda la costa se encuentran en un momento de claro esplendor. En lo financiero y en lo inmobiliario están definitivamente al alza. Me refiero al residencial pero también al hotelero o incluso al industrial, logístico y comercial. Es un hecho que el inversor internacional sigue apostando, casi con más énfasis que nunca, por el atractivo de nuestra costa. Y ésa es una magnífica noticia.
– ¿Qué ventajas le ofrece a un promotor inmobiliario y a un constructor el respaldo de una firma como DEXTER?
– En un momento en el que todos conocemos los límites al crédito que marca la banca tradicional, el capital privado aporta ventajas como la flexibilidad, la agilidad y la velocidad en la concesión de créditos para la multitud de proyectos urbanísticos sólidos que hoy se presentan tanto en capitales como Madrid, Sevilla, Valencia o Alicante, por citar algunas, como en áreas pujantes, como el
Triángulo de Oro que conforman Benahavís, Estepona y Marbella, donde tenemos nuestra sede. Mijas o Benalmádena están igualmente en un momento dulce.
– Ha hablado usted en alguna ocasión de la financiación alternativa como la gasolina, el combustible que necesitan las empresas para seguir creciendo…
– Me gusta incidir, no como simple slogan, en que “llegamos allí donde otros no llegan”. ¡Y es verdad! Tenemos recursos económicos muy importantes, financiando operaciones desde un millón hasta 150 millones de euros, manejamos tiempos muy cortos en los estudios de viabilidad… y ponemos en marcha operaciones no desde cero sino re-impulsando las que están faltas de capital. Algo haremos bien cuando nuestros clientes, en un porcentaje elevadísimo con sede en toda Andalucía, repiten.
– ¿Cómo ve el futuro desarrollo de Málaga, su capital y su costa, dentro de España, incluso a nivel internacional?
– Quizá quienes vivimos y trabajamos habitualmente aquí no somos conscientes. De acuerdo a muchas e importantes variables, por ejemplo en operaciones de compra-venta inmobiliaria, Málaga se ha situado como segunda ciudad de España, sólo por detrás de Madrid y dejando atrás a Barcelona o Valencia. La apuesta por la tecnología, el clima, la gastronomía, una posición geo-política y geo-económica francamente interesante, su propio dinamismo… son muchísimos los factores que elevan el atractivo de Málaga y la convierten en un referente de calidad de vida y de prosperidad económica.
Coordinador del Plantel Querétaro de la Universidad Vasco de Quiroga, México.<
El ser humano es, quizá, el más complejo, sofisticado y misterioso de la naturaleza. Representa en sí mismo, una unidad substancial, indivisible, entre lo que sí se ve, se toca, se huele, se degusta: en el cuerpo humano –con todos sus procesos físico-biológicos- y entre aquellas realidades (esenciales) que son invisibles a todos los sentidos, es decir, que no las podemos ver, ni tocar, ni oler, ni degustar, pero que sí existen en, desde y con esa realidad llamada persona humana: como un ser que genera ideas, que tiene conciencia de sí y de su entorno, con voluntad, con afectos, con inteligencia, con capacidad de amar y alma. Es, en síntesis, ¡una riqueza excepcional!
La persona humana, se puede “tematizar” de manera pedagógica, como un ser multisistémico y también multidimensional. Su corporeidad es una maravilla, pues en ella cohabitan diversos sistemas que están interconectados y correlacionados entre sí, sin obstruirse unos con otros, brindando un servicio vital interno y externo extraordinario al ser personal, Vrg. El sistema nervioso central, el sistema óseo, el circulatorio, el respiratorio, el digestivo, el reproductor, el endócrino, el tegumentario, el linfático, el muscular y el inmunitario… y multidimensional, porque lo constituyen diversas dimensiones que lo hacen un ser único, irrepetible e insustituible, con un valor más allá del mercado –con altísima dignidad-, por su dimensión corporal, afectiva, intelectual y espiritual; seres que podemos generar cultura, ciencia, arte, política y riqueza.
Mtro. Roberto García Ortega
Estas notas constitutivas, que ahora explicito, ponen de manifiesto que somos seres dotados de exterioridad y de interioridad; que comunicamos nuestra integralidad y la totalidad de lo que somos a través de la acción, en ese despliegue y movimiento de todos esos recursos -arriba mencionados- con los que contamos, estableciendo en todas nuestras operaciones cotidianas, una relación principalmente de ser y no de tener.
Originariamente, como personas, compartimos lo que somos, no lo que tenemos. Esto quiere decir, que la persona comunica su esencia y su existencia en unidad, cuando se proyecta y se “participa ella misma” en la realidad y sus estructuras, con los demás, cuando se desdobla en la acción diaria.
Sin embargo, como personas también somos frágiles, delicados, necesitados de los demás; somos seres comunitarios, éticos, capaces de lo mejor y también de lo peor para los demás. Podemos lastimar, enfermar y morir en cualquier momento.
Con lo afirmado hasta aquí, podemos distinguir ya un camino para construir la paz en nuestras sociedades, siguiendo y asumiendo en “clave de método” lo que somos como personas humanas: unidad, interioridad, exterioridad, sistema, dimensión, libertad, ricos en recursos y frágiles.
La propuesta que te hago, querido lector, es que podamos partir de nuestra persona para dar pasos en la construcción de la paz, sobre todo, en un contexto mundial donde todavía es posible el fracaso de la guerra, y de las múltiples formas de violencias que hemos normalizado en nuestro querido México. No podemos comenzar desde afuera, esperando a ver qué nos dice y nos indica, por ejemplo, este gobierno mexicano, que es ineficaz y corrupto, y que nos ha mostrado fehacientemente, en la realidad, que el problema de las violencias nos ha superado a todos.
Nos queda acudir a esta reserva vital del “ser”, esto es, de todo lo que somos, poniendo al servicio, de ese gran anhelo de paz, nuestra propia interioridad, convirtiendo en acciones nuestra exterioridad, para reconocer y cuidar al “otro” como una persona, desde el corazón humano, con libertad, con inteligencia, con toda nuestra capacidad de amar, con el alma. Desdoblando nuestra capacidad cultural, comunitaria, científica y política al cuidado de los demás, sobre todo de los más frágiles: los niños, los viejos, y los más necesitados de nuestras sociedades, sean hombres o mujeres jóvenes.
Cuidar del otro, es el principio ético, donde la centralidad de la persona es el fundamento de la construcción de la paz auténtica y del bien común. Esta perspectiva nos exige, como condición estructural, en todas nuestras operaciones y relaciones humanas, el reconocimiento de la justicia y de la verdad en todo momento, pues sin éstas, no puede haber justicia posible, cuando no podemos ver y considerar la verdad de lo que es el “otro”, un hermano que goza de la misma dignidad que yo; o verdad posible, cuando nos encontramos a un niño en la calle y decidimos cerrar los ojos a la realidad, juzgarlo y rechazarlo injustamente porque huele mal, o porque nos pide una moneda para comer.
La paz será posible si replanteamos de fondo nuestro propio esquema personal para participar activamente y convertirnos en pequeños artesanos cotidianos de la paz, poniendo al servicio nuestro propio ser, con todas sus fragilidades y riquezas, a través de los gestos, palabras y acciones de paz, y que podemos practicar cuando vamos en el carro y alguien se nos mete, o cuando alguien nos grita y decidimos dialogar en lugar de golpearlo, o cuando alguien nos pide de comer porque no encuentra trabajo y lo apoyamos.
Querido amigo, amiga, la paz está tan al alcance de todos nosotros, que una santa mujer de Calcuta nos sugería comenzar de una manera muy sencilla, desde el ser: regálale una sonrisa sincera al que está en este momento junto a ti.
Entonces podrás saber qué tan capaz puedes llegar a ser para transformar tu persona, tu familia, tu sociedad y tu planeta, pues todo cambio profundo, la paz, comienza siempre, en primero persona.
Yo, tú, él y nosotros, somos el método para construir la paz cotidiana.