Inicio Blog Página 161

Prestigio profesional: No eres lo que logras, eres lo que superas

Facebook: Doctora Miroslava Ramírez

Puede que estés pensando en dar impulso a tu profesión o prospectando nuevas y mejores maneras de posicionarte en un mundo cada vez más competitivo. Ahora podrás replantearte esas ideas y construir tus propios “cómos”. Durante décadas se ha hablado de diversas formas para posicionarse profesionalmente, pero hoy sabemos que no basta con ser popular en las redes si no eres auténtico y tenaz, no basta con tener decenas de seguidores cuando en el momento de la verdad eres un fiasco (a menos que la meta sea mantenerte vigente solo por un breve lapso). Alcanzar el prestigio profesional implica atender cuatro dimensiones indispensables.

  1. Destacar en tu irrepetibilidad.  Desarrollando proyectos creativos que te hagan dimensionar tu singularidad. Si bien nadie es indispensable, sí somos únicos. Muchos pueden hacer lo que tú haces, pero no todos pueden hacerlo como tú lo haces.
  2. Trascender en tus alcances. Trazar metas que no se agoten y que sean dignas de reconocimiento interno y externo. Superar tus fronteras.
  3. Independencia. Ser capaz de valerte de tu propia autonomía sin precisar del impulso del otro como condicionante para tu propio crecimiento. Autodominio del control de tu vida.
  4. Inteligencia emocional. Habilidad para trabajar en equipo y construir redes sociales sólidas y perdurables que te conecten con “la persona”, no con lo que sabe hacer únicamente. Entender sus sentimientos, valorar sus habilidades y sopesar sus debilidades.

Muchas veces nos salta a la vista ver a algunos colegas alcanzar la fama y el prestigio, mientras que otros mejor calificados se rezagan en el anonimato o el fracaso, ¿de qué dependerá este revés? El ser poco conocido en un círculo profesional habla por sí sólo de estar carente de atributos que permitan un despliegue de habilidades profesionales, lo cual te hace poco apetecible a los ojos de una sociedad demandante de servicios de calidad científica y necesitada de resultados rápidos, visibles y trascendentes, (no mágicos, ni chamanescos).

También podrías hacer como muchos que se pasan la vida “copiando” lo que otros hacen en vez de generar sus propios logros, la envida los ciega en tal magnitud que invierten más tiempo vigilando secretamente la actividad profesional del otro, criticando todo, pues carecen del valor para intentar hacer algo propio. Jugando al espionaje se la pasan siguiendo tus pasos, incluso usando descaradamente tu nombre para abrirse camino en la brecha que ellos no han abierto.

Esto habla de estar lejos de construir su prestigio profesional, pues éste se construye a través de la autenticidad, de la lealtad, de la generosidad, de la asertividad para actuar y de la capacidad para probar que lo que haces realmente sirve y es ético.

Cuando se es un profesional capaz, pero un ser humano descortés o engreído, falto de gentileza y carente de un trato amable, se va en el camino de la egodistonía y nos alejamos de ese prestigio anhelado, pues la congruencia entre las buenas maneras y la educación son evidentes y dan esa confianza que hace permanecer en el gusto de las personas y ser alcanzados por su simpatía al elegirnos como su opción profesional.

Pensar que por una racha de éxito laboral hemos alcanzado la cúspide es una de esas manías de aquellos que se inician en el desarrollo profesional, nunca pienses que has aprendido lo suficiente como para dejar de estudiar y/o aprender. Cuando crees que lo sabes todo, empiezas a morir en vida.

Toda persona sana tiene como máxima aspiración alcanzar el éxito personal y profesional, pero ¿qué rutas pueden aumentar la probabilidad de lograrlo?

  1. Limpia tu mente del “no puedo”.
  2. Ser humilde y reconocer que nunca se domina todo.
  3. Cuando percibas la envidia de los demás, elige pensar que eres su inspiración. De esta forma convertirás la mala vibra en bendiciones.
  4. Soñar con tener éxito te impide trabajar en ello, mejor actúa.
  5. Nunca olvides agradecer a quien te apoyo y te dio impulso.
  6. Evita asumir más de lo que puedes solo por ocupar un espacio, sé responsable del cumplimiento de tus horarios o del seguimiento de tus casos.
  7. Prepara tus clases, supervisa tu propio trabajo.
  8. Cultiva las relaciones interpersonales incondicionales y no solo las  laborales.
  9. Innova, siempre hay algo más por proponer, mucho por sorprender.
  10. Reconoce abiertamente el trabajo de aquellos a quienes sigues. Encontrar modelos a seguir es inspirador. No envidies, critiques, ni degrades, mejor admira.

La enfermedad del sabelotodo

Doctora Miroslava Ramírez

Recientemente mis colegas en los Estados Unidos han estado compartiendo un alza en las consultas por motivo del estrés político. La desmesura en el actuar de algunas figuras dentro del marco del poder elevan los niveles de ansiedad en la población. Es de todos conocidos que la obsesión de controlar todo enferma la mente.

Muchos personajes de poder se creen héroes en vez de servidores y al embriagarse de éxito pierden la brújula y comienza un huracán de equivocaciones. Hay personas así, no exclusivas de lo político, sino también en una relación de pareja mal entendida o líderes sindicales, que se creen capaces de realizar grandes tareas, aludiendo saberlo todo, siendo exageradas, pretendiendo generar alta expectativa en los demás, ostentan el poder de una manera dramática que rebasa los límites del orgullo hasta llegar a proyectarse como una divinidad por lo que actúan más allá de la moral y pierden el sentido humano. 

Esto me hace recordar una enfermedad que muchos pueden contraer sin darse cuenta, se trata del “mal de Hubris”. El nombre tiene su origen en el teatro de la antigua Grecia que aludía en particular a la gente que robaba escena, este síndrome es muy característico en personas que tienen algún cargo de poder, quienes piensan que su punto de vista es el correcto, total y definitivo y se creen dueños de la verdad llegando a mostrar una confianza tan exagerada que caen en la soberbia y se vuelven arrogantes incluso hasta perder el sentido común y olvidarse de las personas por centrarse en la adicción a tener fuero, de hecho ellos se hacen de enemigos fácilmente, pues quien no está a su favor está en su contra, creen que quienes los critican son adversarios en vez de considerar aquello como un simple punto de vista.

Las personas cercanas a un “Hubris” se angustian, pues suelen perder noción de la realidad y ya no ven más que su propia perspectiva, lo cual los lleva a tomar decisiones arbitrarias y se vuelven mandones o autocráticos ignorando las ideas, necesidades o sentimientos de los demás; un Trump, un Hitler o un Maduro podrían figurar muy bien en esta patología.

Es común que personas en el ejercicio del poder desarrollen estas actitudes, de hecho quienes se desempeñan en el marco de la política tienen ya cierto gusto por “figurar” aunque por fortuna algunos pocos se salvan. Si estas personas dejan avanzar su problema podría derivarse una situación megalomaníaca, cuya primera señal es la de creerse indispensables e insustituibles, que no aceptan un no como respuesta, no saben perder.

El panorama no es desolador para el Hubrístico que quiere combatir y reducir su creencia de grandiosidad que lleva a la irresponsabilidad, pues cuando se trata de trastornos psicológicos existen soluciones. En este caso se interviene con psicohigiene, que es un tratamiento que se enfoca en hacer un “lavado de la realidad” para poder recuperar un sano “yo” y sacudirse el creérsela mucho para poder pensar en una perspectiva completa donde los demás vuelven a importar y a ser tomados en cuenta. Siendo esta una enfermedad de los líderes es importante que cualquiera se cuide de no perder suelo cuando los vientos del poder le favorecen, pues al ser excesivamente confiado a ti mismo se te olvida la parte social hasta volverte adicto a las influencias.

¿Cómo identificar a un Hubris?

  1. Usan el poder para autoglorificarse
  2. Preocupación exagerada por su imagen y presentación
  3. Usan un discurso exaltado: “ellos son la empresa, el país”
  4. Autoconfianza excesiva
  5. Desprecian a los demás
  6. Dicen que a ellos nadie los puede juzgar, sólo Dios
  7. Creen que al final siempre serán reconocidos
  8. Son inquietos e impulsivos
  9. Permiten que sus condiciones morales guíen sus decisiones políticas
  10. Desafían la ley, manipulando a su ver.
  11. Con su comportamiento irresponsable puede dañar a quienes representan

El grito de revancha

Jürgen Klopp y Mohamed Salah tuvieron hambre de desquite. En el 2018 Real Madrid acabó con la ilusión de los dos. El delantero se vio perjudicado por una lesión en el hombro. Todos recuerdan el llanto del punta cuando salió del Olímpico de Kiev. Era el encuentro de su vida y no lo pudo completar, entregó parte de sus sueños en aquella tarde. Ese dolor físico no lo hizo llegar bien al Mundial. Por otra parte, el entrenador se quedó con las ganas en dos ediciones de la Champions. En el 2013 dirigió al Borussia Dortmund y cayó ante el Bayern Múnich. El técnico, muy reconocido por sus estilos y valores, necesitaba revalidar su trabajo con una chapa pesada.

La previa brindó un emotivo homenaje a la Perla José Antonio Reyes, muy recordado por vestir la camiseta del Arsenal. El ex futbolista falleció el mismo día en un accidente de tránsito. Los Reds vieron la señal del triunfo segundos después del pitazo. Mano de Moussa Sissoko y penal a favor. El árbitro Damir Skomina tomó una decisión polémica. ¿Fue sancionable o no?. El egipcio remató con categoría y Hugo Lloris no llegó a evitar el tanto. El resultado frenó a un rival tibio y sin respuestas inteligentes. El escuadrón de Mauricio Pochettino recurrió a las pelotas largas improductivas. Harry Kane volvió a la titularidad e intervino a cuenta gotas. El atacante que fue goleador de Inglaterra en Rusia, sintió la falta de juego elaborado, el rendimiento colectivo conspiró en su contra. Las pocas veces que participó mostró su jerarquía, de todos modos no alcanzó para el rigor físico del nivel profesional.

El ganador presionó alto en todos los sectores del campo de juego. En ese ítem marcó la gran diferencia. A nivel técnico el trámite fue parejo. El esférico pasó más tiempo en el aire. La parte media despareció, los dos equipos jugaron a un ritmo vertiginoso y contraproducente. Los exquisitos no tuvieron su espacio. El conjunto del alemán se destacó por las subidas de Alexander Arnold y Andrew Robertson. El primero sorprendió con un remate cruzado desde afuera del área. Mientras que el defensor escocés exigió de manera notable a Lloris. Los laterales fueron claves para provocar peligro, el motor ofensivo. En el complemento Mané mostró su sello individual. Una acelerada del senegalés terminó con un disparo apenas desviado de James Milner.


Liverpool se proclamó campeón de la Liga de Campeones. Venció 2 a 0 al Tottenham en el Wanda Metropolitano. Jürgen Klopp y Mohamed Salah se sacaron la espina del ojo. En el 2018 habían perdido la final contra el Real Madrid.

El rival sufrió la ausencia de un plan B, la desventaja repentina quemó los papeles. La consecuencia fue un intento exagerado de verticalidad, sin una hoja de ruta precisa. Christian Eriksen no comandó el juego como saber hacerlo. Son Heung-Min estuvo muy solo arriba, recién en el segundo tiempo se vieron algunos destellos del coreano. Le metió una habilitación a Dele Alli que desaprovechó su chance con un tirito débil. Mauricio Pochettino demoró en colocar a Lucas Moura. El brasileño había sido héroe en la semifinal ante el Ajax, incluso no se entiende como no integró el once. Desde su ingreso, los Spurs experimentaron sus mejores minutos. En los últimos 20 empujó contra el arco de Alisson Becker. Sin embargo, el portero estuvo en su noche. La tapada más notable fue al tiro libre del mediocampista danés.

Los blancos se despertaron tarde y lo pagaron. La definición cruzada y efectiva de Origi cerró la función, el golpe certero del belga derrumbó las aspiraciones del Tottenham. El DT Argentino clasificó al club a una final luego de 136 años. El sábado perdió la batalla estratégica a manos de su colega. La Champions de las sorpresas, Real Madrid, Barcelona y Bayern Múnich no pesaron en la competición. Es la Sexta Liga de Campeones del Liverpool. También fue una revancha para Klopp y Salah, hoy triunfantes y felices.

Estepona y sus 800.000 m2 de superficie de zonas verdes

0

El Ayuntamiento de Estepona informa que las zonas verdes públicas en la ciudad han superado los 800.000 metros cuadrados de superficie, lo que representa un incremento de un 60 por ciento desde 2012. El alcalde, José María García Urbano, ha señalado que en los últimos siete años, a través del proyecto municipal ‘Estepona, Jardín de la Costa del Sol’, se ha trabajado intensamente por dotar al casco urbano y al extrarradio de nuevos parques y zonas ajardinadas al municipio, pasando de los 498.224 metros cuadrados registrados hace siete años a los 800.891 metros cuadrados actuales.

Con estas cifras, la ciudad continúa duplicando la media nacional de metros cuadrados de zonas verdes por habitante que establece la Ley del Suelo.

El regidor ha indicado que, entre los nuevos espacios verdes que se han ido generando en los últimos años, cabe destacar los que se han creado en distintos puntos del extrarradio. Así, recientemente se ha concluido la construcción de un parque de 20.000 metros cuadrados en la zona de Bel-Air al que hay que sumarle los 10.000 metros cuadrados de zonas verdes junto a La Resinera y Las Joyas, la pradera verde de 13.000 metros cuadrados que se hizo en el acceso a Cancelada y que incluye una pista de skate, y una segunda zona verde de 26.000 metros cuadrados también en Cancelada donde se ubica un campo de fútbol 7 y una zona de recreo con circuitos biosaludables.

El Cartel de Fátima Giménez Miralles, anunciará la Feria de Málaga

0

‘La diosa Málaga’ de la ingeniera de diseño industrial castellonense Fátima Giménez Miralles será el cartel de la Feria de Málaga 2019.

Esta obra ha resultado ganadora del concurso por votación popular realizado por el Área de Fiestas del Ayuntamiento. El cartel anunciador de la próxima Feria de Málaga ha sido elegido de entre los 5 finalistas mediante votación popular a través de Internet. Los finalistas habían sido seleccionados previamente por un jurado especializado.

La concejala de Fiestas, Teresa Porras, ha destacado la importancia de la participación y se siente satisfecha “porque es un cartel en el que resaltan emblemas de Málaga como son los Verdiales y la biznaga, en un entorno en el que se reflejan la catedral, el palacio de la Aduana y el edificio del Ayuntamiento, que en este año se celebra su centenario”.