Apenas a días de la inauguración, la organización de los Juegos Olímpicos y Paralímpicos de Tokio 2020 ha informado de los dos primeros positivos en covid-19 detectados entre los atletas que se encuentran alojados en la Villa Olímpica. En este contexto de alta competición y de incertidumbre nos sentamos a hablar con el coach internacional Javier Coterillo, que prepara emocionalmente a deportistas de elite y ha publicado recientemente «Alma de Coach», que va por la tercera edición:

– ¿Por qué van a ser unos Juegos Olímpicos diferentes?

– Es evidente que el mundo entero, continente por continente, no se ha recuperado del mazazo que ha sufrido en el último año y medio. Los deportistas lo tienen interiorizado. La preparación no ha sido fácil y la presencia del público en las gradas, tan diferente a las citas de siempre, es un condicionante inevitable.

– ¿En qué medida esta cita es una prueba para el deporte global?

– A todos los efectos, hasta que no concluya y veamos los resultados del proceso de vacunación, la ‘nueva normalidad’ será muy relativa. Lo es en la empresa, lo es en el ocio, y el deporte no es una excepción. Confío en que los éxitos en la cancha, en los estadios, en las pistas… dejen en un segundo plano los posibles positivos de deportistas, que haberlos, los habrá.

– ¿Qué mensaje puede trasladar la cita de Tokio?

– En mi opinión muy relevante. Nos enfrentamos a un test emocional sin precedentes. La convivencia entre atletas de todos los continentes, el respeto a las medidas de seguridad, al mismo tiempo la exigencia de ganar medallas y hacer récords… el desafío es colectivo y ojalá caiga la moneda de cara para los nuestros.

– ¿Serán distintos los grandes eventos en la era post-covid 19? ¿en qué?

– Lo hemos visto y lo estamos viendo. La distancia social ha sido una herramienta para defendernos de la enfermedad, una medida inevitable. Pero, aún superada esta pandemia (cuando la superemos), creo que nuestro comportamiento ante las grandes concentraciones de personas a un espectáculo será más precavido, más prudente. No hay que tener miedo, pero no podemos olvidar lo que hemos vivido. Se han quedado demasiadas vidas por el camino.

– Usted se sienta cara a cara con deportistas de elite y con jóvenes promesas. ¿Qué es lo más importante en la preparación mental?

– De la misma forma que en la preparación física el deportista ha de ser consciente de que debe exprimir hasta el último gramo de energía y de fuerza de su cuerpo, en el coaching buscamos que sea sabedor e interiorice sus fortalezas mentales.

Están siempre: hay que entrenarlas, trabajarlas, identificarlas, potenciarlas… y ponerlas en su sitio, que es central para la consecución del éxito y para el progreso en cualquier disciplina.