“Duelos. Los sangrientos combates por el honor en la historia argentina», es el flamante libro de Mariano Hamilton. El título atrapa desde su primera leída. El redactor volvió a confiar en Editorial Planeta, con anterioridad había publicado “Masones argentinos: El poder en las sombras”. Sus últimas creaciones se apartan del género novelístico que supo cultivar en Cercano oeste, El hombre ordinario y La vecina. “Abordo la Historia en el plano periodístico y narrativo,” aseguró en la Feria del Libro de Almirante Brown, donde vivió una parte de su vida el mítico escritor Jorge Luis Borges.

El narrador relató el procedimiento clásico de la épica caballeresca. “Se pone en juego la defensa del honor frente a los demás, por eso los bastonazos en la puerta del Colón o las cartas públicas en los diarios. El ofendido le mandaba sus dos padrinos al ofensor y este

hacía lo mismo. Se encontraban en un lugar neutral y resolvían si ameritaba el duelo. En caso positivo elegían el arma, revolver, pistolón, espada o sable. Luego decidían a qué distancia se iban a poner, el director del duelo, la cantidad de rounds y cuánto iban a durar. Si era a pistola a cuántos tiros iban a tirar y quién iba a dar la orden”, detalló. En la obra lo definió como un exceso de testosterona, “Para mí no tenía sentido, hay que entenderlo en el contexto de esa época”, remarcó.

Las páginas abarcan el periodo de 1814 a 1971, sin embargo el fenómeno tomó relevancia entre 1856 y 1926. En ese lapso se llevaron a cabo 2800 duelos en la Argentina. “Existen diferentes motivos, cuernos, falta de respeto a alguna persona o intercambios epistolares que ofendían por cuestiones parlamentarias. “El primero fue en diciembre de 1813, lo protagonizaron Luis Carrera y John Mackenna, un chileno e irlandés. Vinieron a Buenos Aires para zanjar las diferencias en la interna entre los hermanos Carrera y los ejércitos de O’Higgins”, develó.

“Está penado desde 1814 por un decreto de Gervasio Posadas. Cuando aparece el código penal en 1917, se establece una pena de cárcel, a pesar de eso nadie fue preso por participar o matar”, sostuvo y agregó “Sí hubo muertos. Falleció un periodista llamado Valentini, asesinado de un balazo en el pecho, el gobernador de Chaco Pantaleón Gómez, y el nieto del creador del himno, Lucio Vicente López, en el Hipódromo de Belgrano y bajo las armas del Coronel Carlos Sarmiento”. Según el autor eran difíciles de sancionar porque participaban “los dueños de la Argentina, quienes dominaban el dinero y la política”.


En su nuevo libro Mariano Hamilton hizo una revisión de los sangrientos combates en el país sudamericano. Quiénes protagonizaron este tipo de eventos, cómo surgían y por qué. Una obra para curiosos.

El periodista pone la lupa en la gran movilidad social que se produjo entre 1870 y 1915, “olas inmigratorias que pusieron a un millón de personas en la ciudad”. “Las elites se asustaron porque sintieron que llegaron a quitarles sus privilegios, no era como Europa, carecían de blasones para escudarse, no eran Condes, Marqueses ni Barones, Por eso los poderosos buscaron apropiarse del honor. Rechazaron el duelo con el oponente que estaba en un nivel social inferior”, explicó.

En el siglo XX se vincularon a disputas de modelos ideológicos contrapuestos. La visión popular chocó con la elite. En 1897 se batieron a duelo los radicales Lisandro de la Torre e Hipólito Yrigoyen. “Yrigoyen le gustaba la política de comité, representaba una persona vertical. De la Torre era más aggiornado y europeizado. Lisandro le propuso un combate a espada, con la diferencia que era un extraordinario esgrimista y su rival no. Lo curioso fue que Yrigoyen lo desfiguró. Además citó el cruce entre John William Cooke y Arturo Frondizi, que se retaron a dos tiros en una quinta. “El conflicto surgió en una sección de diputados de 1950, el primero criticó fuertemente a la Unión Cívica Radical porque se convirtió en un furgón de cola de un movimiento elitista. Cooke falló, le tiró a la cabeza cuando los expertos dicen que es preferible apuntarle al cuerpo”, señaló.

En su obra también mencionó a otros históricos como Jorge Newbery, Alfredo Palacios, Leopoldo Lugones, Raúl Scalabrini Ortiz, Ernesto Sanmartino y Arturo Jauretche. Mariano Hamilton ocupó cargos importantes en el periodismo argentino. Fue director de la revista el Gráfico y co creador del Diario Olé. “Duelos” muestra su faceta literaria, un costado para nada despreciable. Una vez más apostó a la Historia, confesó ser un curioso desde su temprana juventud.

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