Tras dos décadas de experiencia en el sector farmacéutico, Javier Coterillo, coach internacional y empresario, se propuso convertir una modesta distribuidora de medicamentos con sede en Lebrija (Sevilla) en la primera productora europea de mascarillas FFP2. Se puso manos a la obra y abrió nueva sede en Alcalá de Guadaira, desde donde ya hace meses que salen millones y millones de equipos de protección individual a España entera, Europa y el otro lado del Atläntico:

Es un apasionado de la inteligencia emocional y ha hablado para Málaga Reporter a un año del estado de alarma.

– Ha jugado usted, como presidente de una ‘compañía farma’ líder, una carta fuerte con las mascarillas FFP2…

– Llevábamos años dedicados a los medicamentos. Vimos claramente hace un año que la pandemia no sería algo pasajero, que se sucedería una ola tras otra, que las vacunas tardarían en llegar y habría que comprobar su eficacia en un cierto periodo… apostamos por hacer técnica y sanitariamente la mejor mascarilla del mercado, y en ello seguimos. Y estamos orgullosos de que eso sea desde el corazón de Andalucía.

– De repente, la salud se ha puesto en el primer plano, como una de las prioridades más altas de la ciudadanía…

– Vivimos en una sociedad consumista, materialista… y ahora se han puesto patas arriba muchos conceptos y prioridades. Esta tendencia, que casi era imposible de frenar, se ha revertido. Nos hemos cerciorado de que sin salud no hay bienestar ni confort y, peor aún, nuestra libertad queda seriamente condicionada y laminada.

Están llevando ustedes, especialmente las FFP2, por el mundo entero. ¿Dónde está el límite?

– Me gusta llevar en mis presentaciones, ante clientes y stakeholders, el mensaje de que desde Andalucía estamos liderando la producción de las mascarillas que toca llevar ahora y en adelante. Creo que las creencias limitantes frenan nuestras metas y nuestros sueños. Desde el realismo, pienso que la ambición es un buen factor en la vida empresarial, casi imprescindible. Estamos exportando con mucha fuerza en Europa y en otros continentes. Creo, modestamente, que estamos pisando fuerte, y llevando la ‘marca España’ a lugares donde se ve como sinónimo de calidad, de fiabilidad, de seguridad. Sería importante que nuestros políticos se diesen cuenta de ese esfuerzo y de ese beneficio

¿Qué papel debe jugar la empresa española para que remontemos lo antes posible esta crisis sanitaria, económica y social?

– Cuando pienso en términos de empresa o industria, pienso en las personas que van a liderar, y que están liderando esas compañías que han de tirar del carro. Como presidente de FARMAQUIVIR, me siento obligado a ser generoso, más que nunca, en la creación de empleo, a trabajar concienzudamente el espíritu de equipo, a estar cerca de mis empleados y de mis colaboradores… de ésta hemos de salir juntos, reforzados, con humildad pero con mucha fuerza y con mucha convicción no en que podemos volver a ser lo que éramos sino en que podemos ser mejores en todos los planos.

Comenzaron desde su compañía rebelándose contra el mercado chino y, en general, asiático, y ahora está lanzando un mensaje muy potente de ‘Apuesta por España’…

– Pienso que cada país es, colectivamente, lo que son cada uno de sus ciudadanos. En ocasiones nos falta confianza, creérnoslo. Somos un gran país: con talento, con empresas tecnológicas muy relevantes, con unas starts up que están floreciendo por doquier, con emprendedores que continuamente salen adelante sin ayuda de la administración ni subvenciones de ningún tipo. Eso tiene mucho mérito. Y esa imagen de dinamismo, de vitalidad y de categoría, yo que he viajado por medio mundo, creo que está más consolidada de puertas hacia fuera que entre nosotros mismos.

– Acumula varios galardones en el último año fruto de su perfil de coach y de primer ejecutivo de FARMAQUIVIR…

– Los reconocimientos son un acicate y un aliento fundamental para seguir adelante con ilusión; son, en cierto modo, la gasolina que nos hace tirar con más velocidad. Estoy muy agradecido. Creo que hemos de reconstruir España con un papel fundamental, crucial, para los emprendedores y para las propias emociones, con una actitud positiva

y con la idea siempre presente de que lo que nos propongamos, podemos y debemos alcanzarlo. Y entre tanto, disfrutar del camino… nunca olvidemos esto. Trabajamos cada día para liderar en toda Europa la producción de FFP2: es nuestra ambición y eso nos impulsa emocionalmente.

– Nos consta que le gusta a usted disfrutar del relax de la costa de Málaga…

– Como capital, Málaga me parece una ciudad de un potencial increíble, y que seguramente está sin explotar. En el plano del esparcimiento, al que se refiere, tiene unas playas y una costa que son patrimonio de España y del mundo entero. Y un turismo de calidad por el que pienso que merece la pena luchar, especialmente en este momento; y, desde luego, del que yo siempre que puedo ejerzo de embajador.