Si bien es una bebida que data de largo tiempo en bares de todo el mundo, lo novedoso – por lo menos en la urbe porteña – sería preguntar: ¿alguna vez tomaron gin tónic tirado?
Buenos Aires tiene sabores para diversos paladares, cuna del vino, del asado del domingo, y  del mate como infusión, en los últimos tiempos han abierto cientos de locales de cervecería artesanal. Cerveza en barril de diferentes gustos: Honey, Lámber,  Legger y etc. Lo que no se esperaba? era la misma modalidad, pero para el clásico Gin Tónic. Un desafío de la bebida blanca que irrumpe con lo tradicional y a la vez se une, y ¿se queda?

Hablamos con los dueños de esta idea innovadora.

¿Cuál es la sugerencia para poder disfrutar de una copa/vaso de Gin tónic?

Tal como nuestro gin, Buenos Aires Gin, este gin-tonic es una bebida equilibrada aunque de gran complejidad aromática, por lo tanto es muy fácil de combinar con diferentes garnish a la hora de servirlo. Eso nos deja mucho margen de acción y como detalle técnica nos exige que el servido sea bien frío sobre una copa llena de hielo. Que el servido sea frío no es caprichoso sino que responde a la necesidad de que el gas permanezca disuelto en el líquido. De otra manera se desgasificaría. Y todos queremos un gin-tonic con «la burbuja perfecta».

¿Cómo se crea la idea de ustedes para la elaboración del Gin Tónic en barril?

La idea surgió a partir de poder ofrecer a las cada vez más numerosas cervecerías multicanilla, una opción distinta a la cerveza, pero que funcione bajo el mismo método y utilice los mismo canales de distribución y comercialización. Hoy en día mucha gente necesita una opción a la cerveza, y la que más se elige siempre es el gin-tonic. Entonces empezamos a pensar en una tónica que se fusionara perfectamente con nuestro gin. Y luego de obtener ese matrimonio empezó el proceso de pruebas para encontrar las proporciones adecuadas y, lo más difícil de todo, la gasificación justa.

¿Cómo es el funcionamiento de los barriles?

Son barriles idénticos a los de cervecería, de 50 o 30 litros, con conectores tipo G (podría ser cualquier tipo de conector en realidad). Y los barriles se entregan al cliente con la mezcla de gin y tónica, gasificado y presurizado con CO2.

¿Creen que es mejor consumirlo de manera «artesanal»?

Lo artesanal, en este caso el armado del trago, siempre tiene su cuota de romanticismo y da libertad a quien lo prepara de hacer su propia «magia». Sin embargo al servirlo tirado desde el barril nos aseguramos de que siempre esté correctamente balanceado en sus proporciones y sobre todo correctamente gasificado. Luego el bartender puede hacer su magia y decorarlo de la manera que quiera. De hecho así lo hacemos en nuestro Buenos Aires Gin Club, donde la variedad de gin-tonics ofrecidos tienen todos la misma base, el gin-tonic tirado.

¿Tuvo buena recepción del público?

Al principio fueron pocos los que entendieron de qué se trataba. Y eso hizo que la penetración en bares fuera lenta. No es común encontrar gin-tonic listo para consumir dentro de un barril y servido a través de las clásicas canillas de cerveza. Pero poco a poco se fue expendiendo la idea y cuanto más gente lo prueba, más gente lo quiere. En la experiencia de consumo es notable como quien en un principio puede no saber si le va a gustar o no, termina por tomarse 5 ó 6 gintonics, probando las diferentes alternativas de preparación. Realmente la aceptación del público termina siendo fabulosa, aunque sabemos que aún necesitamos más tiempo para instalar la idea de experiencia de consumo a través de esta propuesta.

¿Qué expectativas tienen de la propuesta?

Como todo lo que uno encara con entusiasmo y perseverancia, esperamos que crezca hasta poder llegar a cada punto de expendio con un barril de gintonic. No estamos apurados y tenemos fe en que así será. Es un producto que le facilita la operatoria al bar, ya que el tiempo de servido es el 15% del tiempo de servido «artesanalmente». Por otro lado le garantiza al cliente que el producto siempre va a salir idéntico.

¿Tienen competencia en el mercado?

Actualmente no, pero sabemos que la vamos a tener. No es algo que nos asuste, y por el contrario consideramos que la competencia es buena por dos motivos: genera la necesidad de esforzarse por la autosuperación permanente, pero además (y esta es la más importante), genera que se construya cultura de consumo de este producto si no es uno solo quien lo ofrece. Esto es así en casi todos los rubros, y de hecho lo notamos mucho en el desarrollo del rubro GIN Artesanal en Argentina, donde gracias a la aparición de nuevas marcas, el consumo de gin aumentó enormemente.

Agradecimietos:

Hermanos Moretti, “Destilería Moretti”, “Buenos Aires Gin”

Gabriel Cohen, Confluencia Comunicación.

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